Los gobernadores de Santa Fe y Córdoba, Maximiliano Pullaro y Martín Llaryola, mantuvieron este jueves una nueva reunión en donde mantuvieron su postura en “rechazo a las retenciones que afectan al campo” y “reiteraron el pedido para que el Gobierno Nacional atienda el reclamo del sector”.
El hughense visitó el puesto comercial y turístico de la provincia de Santa Fe en el Festival de Doma y Folklore de Jesús María, y luego mantuvo una reunión con su par cordobés en la capital de la provincia serrana.
De forma oficial, desde prensa santafesina señalaron que ambos mandatarios coincidieron en que “es hora de que el Estado nacional aplique medidas de alivio”.
Tanto Santa Fe como Córdoba unieron posiciones en una lucha verbal contra el Gobierno Nacional, donde no se impulsan medidas que ayuden fehacientemente a los productores, a la vez que sigue existiendo desde Nación el malestar por las demoras en la liquidación de granos ocurrida durante el año pasado, problemas que no querrán volver a tener durante la campaña de este año, en vistas a que el precio del dólar no estaría del todo competitivo para el sector.
Es que pese a la promesa de baja de impuestos con la que el Gobierno tentó al electorado, el sector chacarero no se vió beneficiado con extensivas quitas de tributos, principalmente teniendo en cuenta que el “derecho a la exportación”, es decir, las retenciones, continúan en un 33% en la gran mayoría de los granos.