El presidente Javier Milei fue uno de los oradores del Foro Económico Mundial de Davos en Suiza, donde nuevamente centró su discurso en deslegitimar lo que él llama la “ideología de género”, la que entiende que va en contra de la “democracia moderna y el Estado de Derecho, que es la igualdad ante la ley”.
“Feminismo, diversidad, inclusión, equidad, inmigración, aborto, ecologismo, ideología de género, entre otros, son cabezas de una misma criatura cuyo fin es justificar el avance del Estado mediante la apropiación y distorsión de causas nobles. El feminismo radical es una distorsión del concepto de igualdad. Aún en su versión más benévola, es redundante, ya que la igualdad ante la ley ya existe en Occidente. Todo lo demás es búsqueda de privilegios, que es lo que el feminismo radical realmente pretende, poniendo a una mitad de la población en contra de la otra cuando deberían estar del mismo lado”, dijo el presidente.
“Llegamos incluso al punto de normalizar que en muchos países supuestamente civilizados, si uno mata a la mujer se llama femicidio, y eso conlleva una pena más grave que si uno mata a un hombre solo por el sexo de la víctima, legalizando de hecho que la vida de una mujer vale más que la de un hombre enarbolando la bandera de la brecha salarial de género pero cuando uno mira los datos es evidente que no hay desigualdad para una misma tarea sino que la mayoría de los hombres tienden a profesiones mejor pagas que la mayoría de las mujeres”, agregó.
En cuanto a la actualidad del país, para Milei Argentina es “un ejemplo”: “El mundo abraza a la Argentina. La Argentina se convirtió en ejemplo mundial de responsabilidad fiscal, de compromiso con nuestras obligaciones, de cómo terminar con el problema de la inflación y también de una nueva forma de hacer política, que consiste en decirle la verdad a la gente en la cara y confiar en que la gente entenderá”, sostuvo.
Por último, el presidente argentino imitó a Trump en su postura de distanciamiento de las potencias occidentales y aseguró que “hay algo profundamente equivocado en las ideas que se estuvieron promoviendo desde foros como este. Hay pocas personas que niegan que soplan vientos de cambio en Occidente”.
“Cada uno de ustedes sabrá en qué grupo se reconoce, seguramente haya un poco de cada uno en este auditorio, pero todos reconocerán, seguramente, que el tiempo de cambio está tocando la puerta. Son tiempos donde las fórmulas que estuvieron vigentes por décadas siempre se agotan, en que las maneras consideradas únicas de hacer las cosas dejan de tener sentido, son momentos donde las reglas se reescriben”.