Donald Trump anunció una profundización de las medidas proteccionistas e implementó una medida que grava con un recargo del 25% de impuestos a las importaciones de acero y aluminio hacia Estados Unidos.
No solo perjudica a sus principales socios comerciales por cercanía, México y Canadá, sino también a su principal rival geopolítico, China, y por otro lado, a las empresas argentinas del rubro, las cuales producen una importante cantidad para el mercado del norte del continente.
Empresas como Tenaris y Aluar se verán directamente perjudicadas por esta medida del nuevo presidente estadounidense, que confirma el rumbo proteccionista en favor del trabajo local, aunque una medida como tal podría afectar la cadena de suministros de la vasta industria del país que gobierna.
Aluar, por ejemplo, en el año 2023 destinó el 64% de sus exportaciones de aluminio primario a Estados Unidos. Tenaris, a través del grupo Techint, desarrolló varias inversiones en Estados Unidos con fábricas en los estados de Luisiana y Pensilvania.
Anteriormente, el presidente de Estados Unidos también prometió que el país impondría aranceles a las importaciones de chips de computadora, productos farmacéuticos, cobre, petróleo y gas a mediados de febrero.
Trump retrasó sus amenazas arancelarias más agresivas sobre las importaciones de Canadá y México la semana pasada, pero sus allegados habían estado advirtiendo que habría más aranceles en camino y que no se podrán evitar tan fácilmente.