Las desventuras liberales del presidente Javier Milei derivaron en un gravísimo hecho de corrupción y violación de las responsabilidades del funcionario público de mayor jerarquía en el país, al promocionar este viernes por la noche una criptomoneda que solamente en cuatro horas perdió todo su valor y se llevó alrededor de 80 millones de dólares provenientes de cientos de ahorristas.
Pasadas las 19 horas, el presidente posteo en sus redes sociales el enlace para ingresar a vivalalibertadproject.com, una página que promocionaba una moneda virtual denominada $LIBRA, la cual, según palabras del propio Milei, constituía un “proyecto privado” que “se dedicará a incentivar el crecimiento de la economía argentina, fondeando pequeñas empresas y emprendimientos argentinos”.
Como cualquier moneda física, si se tiene confianza en las entidades e instituciones que respaldan el papel, en este caso el activo digital, su valor de mercado y de reventa se incrementa. En este caso, al ser promocionada por el mismísimo presidente de Argentina, una persona que también es bien vista en el mundo de las finanzas a nivel internacional, sirvió de sobremanera para que esta cripto suba exponencialmente su valor.
Se calcula que unos 44 mil criptoemprendedores “compraron” valores de esta moneda, que había sido creada apenas tres minutos antes de que el presidente la promocione, mientras que las “pérdidas” económicas de esa inversión se calculan en los 80 millones de dólares.
Los “founders” de esa criptomoneda, una empresa denominada Kip Protocol, desligaron de la maniobra al presidente luego de la abrupta caída del activo, que pasó de un valor de 5,2 dólares a 0,9 y posteriormente 20 centavos de dólar en menos de seis horas. El presidente de la empresa, Julian Peh, había visitado a Milei semanas antes tal y como se observa en la foto de portada de esta nota, publicada por el mismo Milei.
Milei, en horas de la madrugada, volvió a las redes borrando la publicación y sosteniendo que “no estaba interiorizado de los pormenores del proyecto y luego de haberme interiorizado decidí no seguir dándole difusión”.
Cabe destacar que este tipo de hechos viola varias leyes y normativas nacionales, ya que un presidente, por la Ley de Ética Pública, no puede promocionar un emprendimiento privado de forma directa.